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Consejos para educar a tu niño

MOTIVOS POR LOS QUE YO ADOLESCENTE DEBERÍA ASISTIR A PSICOTERAPIA

Posted in educar con amor
at 2017.06.28
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Posiblemente te has preguntado alguna vez si lo que estás viviendo (pensamientos, sentimientos y acciones) en esta etapa de tu vida como adolescente es normal o, por lo contrario, te sientes confundido (a) y crees que tal vez es necesario buscar alguna ayuda externa. Pues bien, el objetivo de este artículo es precisamente servirte de guía para saber si es recomendable que tú o alguno de tus amigos (as) o familiares asistan a psicoterapia.

Antes de comenzar es importante recordar que la adolescencia es un periodo de la vida que oscila entre la niñez y la adultez, cuya duración y existencia han sido discutidas y definidas como época de crisis. La biología, la psicología y la interacción social del individuo se ponen en crisis (González Núñez, 1986). Así, las tareas fundamentales de esta etapa son la formación de la identidad, la separación de los padres, la elección vocacional y la elección de pareja.

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Desde el punto de vista psicoanalítico, las características más importantes de un adolescente son las siguientes: tiene una gran cantidad de energía, existe un aumento cuantitativo en sus impulsos (un Ello fuerte), debilidad del Superyó (moral y valores) y del Yo (juicio y razón); por último, tiene una sensación de vacío (sentimientos de soledad y tristeza).

Motivos de consulta (causas)

Considerando la descripción anterior sobre la adolescencia, a continuación se describen los motivos de consulta por los que un adolescente debe asistir a psicoterapia.

De once a catorce años:

En esta edad empieza la pubertad y la adolescencia. Son más introspectivos, los cambios corporales y sexuales acaparan su atención, desean estar más tiempo solos, le dan más importancia a los eventos que suceden y son muy sensibles a cualquier crítica.

  • Dificultad para relacionarse: un niño de once años que no tiene amigos, que no se le ve con frecuencia con un grupo de compañeros indica que no se ha desarrollado apropiadamente. En esta edad es normal que se interesen intensamente en otro amigo, pero la dedicación a un amigo en particular, no debe de ser exclusiva, al grado de no tolerar la presencia de un tercero o rechace cualquier participación grupal.
  • Aumento o pérdida de peso: cuando el niño come en exceso indica algún problema o manifestación de ansiedad. Es cierto que en la adolescencia, en especial los hombres, muestran un aumento de apetito y comen más comparado con los adultos, pero alarma cuando comen aún más de lo que es típico para esta edad. En esta clasificación se ubica también la bulimia, las personas que la padecen son las que con frecuencia vomitan después de comer compulsivamente. En el extremo opuesto, se encuentran los adolescentes que pierden mucho peso lo cual indica que puede existir un problema que varía desde la depresión a la anorexia nerviosa. En el rango intermedio los adolescentes, con frecuencia, se alimentan mal y en forma desbalanceada, pero no debe ser motivo de preocupación, a menos que coman tan mal que pierdan peso, tengan cansancio y padezcan insomnio u otros síntomas, en cuyo caso hay un disturbio significativo.
  • Onicofagia: es cuando en esta edad continúan mordiéndose las uñas en forma excesiva de manera que se vean lastimadas. La ansiedad en cualquiera de sus manifestaciones deber ser tomada en cuenta.
  • Rebelión excesiva: la rebelión es un síntoma que es necesario atender, sin embargo, es difícil encontrar la distinción entre la normalidad y la patología. Es importante para el adolescente rebelarse, incluso no es normal que sea tan dócil, que nunca cause problemas en la familia. El adolescente debe empezar a explorar los límites de su hogar, de su propia conducta, de su cuerpo y la sociedad. Sin embargo, si la rebelión es excesiva y constante, cuando parece que nunca puede descansar, que siempre tiene que llevar la contra, indica que está teniendo más problemas de lo que es común.
  • Descenso de rendimiento escolar: hay algunos jóvenes que durante su niñez tuvieron un buen aprovechamiento escolar, pero en la adolescencia empieza a bajar su rendimiento. El fracaso escolar es un indicador sensible de que necesita ayuda y atención.
  • Tristeza o depresión: la falta de interés en la vida, una constante tristeza a esta edad no es normal. Se subraya la palabra constante porque durante la adolescencia muchos jóvenes entran en periodos por días, en que les parece que la vida no es atractiva, que todo es tan aburrido que no hay nada bueno que hacer. No tienen amigos y hay quejas frecuentes de lo triste que es la vida. Sin embargo, si esas quejas y esa actitud se prolongan por más de una semana o son acompañadas por pérdida de apetito, sueño y otros síntomas, se debe estar alerta y considerar una evaluación psicológica. Este cuadro es significativo en todas las edades principalmente si existe riesgo de suicidio.
  • Relaciones inapropiadas a la edad: jugar con niños más pequeños esporádicamente es hasta saludable, pero jugar exclusivamente con ellos y sentirse incómodo con los de su edad, es un indicador de que el adolescente tiene problemas para crecer.

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De catorce a diecisiete años

  • Falta de disciplina: en este periodo, en la segunda parte de la adolescencia, el joven normal reconoce la necesidad de algunos límites y reglas en el hogar. La falta de capacidad de aceptar esto y el considerar que no tiene por qué respetarlas, y en verdad no se siente parte del hogar, por eso no acata disciplina alguna, se observa sólo en jóvenes que están pregonando su inadaptación.
  • Retraimiento en la fantasía: en esta edad, especialmente las mujeres se refugian en sus propios pensamientos, ideas y fantasías y aunque normal, también puede ser una de las primeras indicaciones de problemas graves en adolescentes. Por tanto, no debe transcurrir mucho tiempo sin atención, sobre todo, si se retraen del contacto social y se sumergen en su mundo interno.
  • Aislamiento: de igual forma si prefiere estar en su propia recámara, no salir, no hablar por teléfono o estar incomunicado indica dificultades en sociabilidad. Problemas en las relaciones interpersonales resultan muy dolorosas y la falta de aceptación y rechazo produce intensa ansiedad, especialmente si las dificultades son para relacionarse con el sexo opuesto. Esta área es en extremo sensitiva para el adolescente y es el termómetro más claro para medir la necesidad de ayuda.
  • Abuso de drogas: el uso de estupefacientes en general o de drogas incluyendo marihuana, es una señal de alarma. Se considera uso cuando se sobrepasa el fenómeno de exploración que hacen los jóvenes en su ambiente. Si fuman o beben alcohol esporádicamente, por ejemplo en una fiesta, no es signo de alarma pero si lo hacen con frecuencia están llamando la atención de su problema.
  • Pasividad: los jóvenes que aún no pueden defender sus propios derechos y responden a sus conflictos con llanto, pasividad o sometimiento, indican que requieren ayuda. Tanto en el círculo familiar y nuclear ya extendido y también con los amigos.
  • Falta de interés e inhibiciones: es esperado que entre los catorce y diecisiete años desarrollen intereses intelectuales y culturales fuera de la casa y presten atención a algo más que la televisión y el cine. El joven que no disfruta de bailes, teatro, conciertos, arte o deportes, muestra que sus intereses no se han ampliado en forma normal y posiblemente sea producto de conflictos, por lo que necesita atención.
  • Discrepancia entre habilidades y logros: en esta edad es normal que los adolescentes crean que no van a tener éxito en la vida, esto en ocasiones es reforzado por algunos padres cuando les dicen que serán unos fracasados. No obstante, si esos miedos son excesivos y el joven piensa que no va a poder cursar una carrera, no se casará, incluso no podrá cumplir con las aspiraciones de sus padres; cuando en realidad éstos no lo perciben así, ni esperan tanto de los hijos, indica que son sus propias expectativas las que quizás están muy altas y que existe un conflicto entre lo que desean y lo que pueden hacer.
  • Interés exclusivo en la escuela: el joven que se interesa exclusivamente en la escuela y sólo se dedica a ella, no tiene amigos y no sabe cómo emplear los momentos de recreo o de placer, preocupa tanto como el que está fracasando en la escuela. Es importante señalar que alumnos que son excelentes estudiantes, trabajan bien y cumplen sus tareas, también pueden tener problemas.
  • Necesidad de aprobación constante: si necesita la aprobación de sus padres hasta para las decisiones más pequeñas, indica que no ha podido lograr la suficiente separación de ellos. En esta etapa empiezan a hacer sus propias iniciativas, por ejemplo, qué regalos desean para un amigo o amiga, asistir o no a  un baile, participar en algún deporte o pertenecer a un grupo de adolescentes. Deben ser capaces de enfrentarse a una elección vocacional y relacionarse socialmente, en especial con el sexo opuesto. Si esto no sucede y permanece muy dependiente es necesario solicitar una evaluación psicológica.

BIBLIOGRAFÍA

  1. González Núñez, J. J., Romero, J., y De Tavira, F. (1986). Teoría y técnica de la terapia psicoanalítica de adolescentes. México: Trillas.
  2. Rangel, D. E. (1996). Psicoterapia infantil: un enfoque psicoanalítico. México: Cuéllar.

DATOS DE LA AUTORA

Melba Álvarez Martínez.

Licenciada en Psicología (UNAM). Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica Infantil (IIPCS). Psicoterapeuta psicoanalítica (niños, adolescentes y adultos)

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