Educando Peques

Consejos para educar a tu niño

Un nuevo bebe llega a casa

Posted in recien nacido
at 2016.05.05
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Recuerda que tu bebe  ser unido por los lazos genéticos a su familia, pero no lo olvidemos, un ser único e independiente, diferente de los demás. Si bien es cierto el refrán: donde comen tres, comen cuatro», no menos cierto es que no a todos les ha de gustar el mismo plato.

Expondremos las nociones básicas que creemos puedan orientar a los padres en el cuidado y relación con sus hijos, con la intención de servir de guía y de consejo en todas aquellas situaciones, que siendo habituales no por ello menos comprometidas, para que de esta forma todos juntos consigamos un objetivo común, ayudar al crecimiento de niños sanos y felices.

Utilizaremos el término genérico «el niño» para referirnos a ambos sexos haciendo las distinciones necesarias en aquellos temas que lo precisen.

Por tradición se ha venido aceptando la idea de que el niño es un ser adulto en pequeño, y que su misión consiste en crecer hasta llegar a nuestra altura; prueba de ello la tenemos en las cosas más sencillas que nos rodean, lo que para nosotros es un cómodo sillón, para un niño es un obstáculo enorme al que debe trepar venciendo sus temores y demostrando sus habilidades; lo que para el resto de la familia puede representar un apetitoso menú, para el más pequeño se puede convertir en una lucha con la cuchara para no verter la sopa fuera del plato. Esto no significa que el niño no esté deseoso de aprender estas cosas y más, sino que nuestra actitud hacia él ha de ser comprensiva, cariñosa y acogedora, entendiendo que tiene unas limitaciones y haciendo que este aprendizaje sea gratificante para él, de esta forma conseguiremos que vaya adquiriendo confianza y seguridad en sí mismo.

Otro de los grandes temas que nos vienen de antiguo es el de la herencia; quién al ver a un bebé se resiste a no buscar, y por supuesto, a encontrar parecidos con alguien de la familia, «es guapísimo; fíjate, tiene la misma expresión que su padre», «es preciosa, tiene los ojos de su madre»; estos comentarios que en la mayoría de las ocasiones representan halagos hacia los recién nacidos y sus progenitores, pueden en otras ocasiones llevar cierta carga de reproche, «ya puedes tener paciencia, es igual de nervioso/a que su padre/madre». Lo que sí es cierto es que en ambos casos estamos olvidando que nos encontramos frente a un nuevo ser, diferente a los demás, que por supuesto presentará características familiares comunes que le hacen ser de una manera determinada y no de otra, pero que esto no es debido al azar sino a la individualidad de todo ser humano.

Mucho se ha escrito y discutido sobre la preponderancia de la herencia sobre el ambiente y viceversa, no es nuestro deseo entrar en polémicas, basta saber que por sí solos son insuficientes y es precisa la buena conjunción de ambos para conseguir el equilibrio óptimo en el crecimiento físico y psicológico del niño.

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